Virgilio Moreno, alcalde de Inca, ciudad que acoge la prueba
Inca será un año más el gran referente de la movilidad sostenible en la Isla. Por sexto año consecutivo se pone al frente de la organización del Eco Rallye Mallorca – Inca Ciutat, una cita deportiva de alto nivel que une la pasión por el motor y una nueva manera de entender la relación entre vehículos, carreteras y paisajes. El alcalde, Virgilio Moreno, es un firme convencido de la importancia de la cita, tanto como evento deportivo, que se celebra los días 20 y 21 de marzo, como por su utilidad para transmitir los valores de una movilidad de la que la localidad hace bandera.
—¿Qué significa para Inca llegar a esta sexta edición del Eco Rallye?
—Es un proyecto de promoción de la ciudad más que consolidado, sujeto a un concepto de la sostenibilidad que durante todos estos años de acción de gobierno hemos estado trabajando y que por supuesto seguiremos trabajando.
—Más allá de los días de la prueba, ¿en qué podemos ver este compromiso con la movilidad sostenible?
—En muchos aspectos. Por ejemplo, en breve vamos a ser el primer municipio de las Illes Balears en tener una red propia de puntos de carga para vehículos eléctricos. Tendremos más conexiones de carga media y rápida que cualquier otra localidad. Serán casi 50 puntos, una gran apuesta por la movilidad eléctrica. El hecho de que sean puntos de carga rápida hará que la red sea mucho más rotatoria, incrementando su capacidad. Todo el mantenimiento y gestión se va a hacer mediante una empresa privada que nos garantizará la calidad del servicio. Estamos además en el centro de la Isla, muy bien comunicados, y se ofrecerá la posibilidad de también a todos los usuarios que pasen por aquí de poder usar la red y de paso conocer Inca y consumir nuestros productos y servicios. Será también un reclamo turístico.

—¿Cuál es el estado actual de la movilidad eléctrica en el municipio?
—Según nuestros datos el número de coches eléctricos e híbridos no deja de crecer. Tenemos muy buenos incentivos y bonificaciones fiscales para aquellos que apuestan por dejar de emitir CO2 a la atmósfera. Además queremos que sea universal para todos los habitantes de Inca. Cualquier persona, independientemente de la tipología del barrio donde viva ha de tener las mayores facilidades para usar el vehículo que elija. Tendremos nuestra propia app, pero el sistema estará abierto a cualquier usuario. También estamos estudiando la forma de que empresas y particulares de Inca pueda beneficiarse de ciertas ventajas al usarlo.
—¿Inca sigue avanzando en su proyecto de ser una ‘ciudad 10 minutos’?
—Es un proyecto que cada vez tiene más aceptación. Tenemos un casco urbano muy compacto que permite que se pueda ir a cualquier punto en esos 10 minutos caminando. Estamos configurando una gran red de aparcamientos disuasorios que rodean el centro de la ciudad, que va a seguir aumentando y que van haciendo disminuir esa sensación de que Inca es una ciudad donde es difícil aparcar. Entre todos los tipos de zonas de aparcamiento actualmente tenemos 38, con cerca de 1.800 plazas, y seguirán creciendo sin que nos marquemos un número máximo. Siempre que surja la oportunidad de poder habilitar un espacio y este cumpla con los requisitos, lo haremos. La prioridad es crear estos espacios cerca de servicios públicos, aunque en determinadas zonas del casco antiguo es complicado por el propio diseño de la ciudad. El objetivo es promover el ir a pie, ya que la ciudad lo hace posible. Igualmente no descartamos crear algún tipo de transporte alternativo sostenible, como podría ser un servicio público de bicicletas eléctricas. Las características de Inca la convierten en un excelente laboratorio de la movilidad del futuro, sostenible. Recibimos muchas propuestas para poner en marcha pruebas piloto. Estamos abiertos a implementar sistemas siempre que sean viables para su uso por los vecinos. Por otro lado seguimos avanzando en el carril bici. Seguimos ampliándolo y pondremos en marcha acciones para promover el uso de la bicicleta, como la conexión entre infraestructuras públicas o la creación de rutas hacia otras localidades. Inca no vive de espaldas a su comarca y debe pensar en otros municipios que por ejemplo no tengan acceso al tren o a suficientes frecuencias de autobuses.
—¿Qué le aporta el Eco Rallye a Inca?
—En primer lugar visibilidad desde un aspecto diferente al que ha tenido la ciudad hasta ahora, el de la movilidad eléctrica y la sostenibilidad. También se dan importantes elementos transversales, como la promoción de la ciudad o el apoyo al comercio, pero es muy importante que todas las personas que vienen transmitan el mensaje de ciudad sostenible y acogedora. Tener un gran número de actividades paralelas como Energy también destaca la importancia de la educación para que el mensaje de la sostenibilidad llegue a las casas.
