El objetivo es que la MELIB pase a ser un servicio plenamente integrado en la vida cotidiana.

La red de Movilidad Eléctrica de Baleares, conocida como MELIB, vive en la actualidad su mejor momento desde su puesta en marcha. Con una disponibilidad que ya alcanza en torno al 85%, el sistema se consolida como una infraestructura clave dentro de la estrategia energética del Govern de les Illes Balears.

Este avance no es casual. Responde a una apuesta clara del Ejecutivo autonómico por mejorar el funcionamiento de la red, incrementar su fiabilidad y garantizar que los usuarios encuentren un servicio útil en su día a día. En este sentido, el trabajo coordinado con ayuntamientos y operadores está permitiendo mejorar de forma progresiva la disponibilidad de los puntos de recarga y optimizar su uso.

La MELIB no solo ha ganado en estabilidad, sino también en uso. La demanda de la red continúa creciendo de forma sostenida, lo que refleja un cambio de tendencia en la movilidad de las islas. Cada vez más ciudadanos apuestan por el vehículo eléctrico, y la existencia de una red pública fiable es un factor determinante para consolidar este cambio.

En paralelo, el Govern ha reforzado de manera decidida las políticas de apoyo directo a la ciudadanía con la ampliación de la convocatoria del programa MOVES III, incrementando el presupuesto en más de 13,5 millones de euros para dar respuesta a la alta demanda existente. Esta ampliación permite seguir concediendo ayudas de hasta 7.000 euros para la adquisición de vehículos eléctricos, así como subvencionar hasta el 70 % del coste de instalación de puntos de recarga, tanto en viviendas como en empresas y espacios públicos. Con esta medida, el objetivo es acelerar el cambio hacia un modelo más eficiente, menos dependiente del exterior y que genere ahorro desde el primer momento, consolidando además el crecimiento de la demanda y el uso de infraestructuras como la MELIB.

Desde el Govern se entiende la MELIB como una herramienta estratégica que va más allá de la infraestructura. Es una palanca para avanzar hacia un modelo energético más eficiente, reducir la dependencia de combustibles fósiles y generar ahorro tanto para familias como para empresas. En este sentido, el impulso a la movilidad eléctrica se enmarca dentro de una política más amplia orientada a mejorar la competitividad y la sostenibilidad del archipiélago.

Uno de los elementos clave en esta nueva etapa es la mejora continua del servicio. Iniciativas como el trabajo técnico con administraciones locales o la ampliación de la red de usuarios evidencian una voluntad clara de consolidar el sistema y hacerlo cada vez más accesible. El objetivo es que la MELIB deje de percibirse como una red en desarrollo y pase a ser un servicio plenamente integrado en la vida cotidiana. Además, la colaboración con el sector privado está permitiendo ampliar el alcance de la red y facilitar su uso. La distribución de dispositivos de acceso y la implicación de concesionarios refuerzan la capilaridad del sistema y contribuyen a su crecimiento.

El mensaje del Govern es claro, Baleares está preparada para avanzar en movilidad eléctrica. Con una red cada vez más operativa, con mayor demanda y con mejores niveles de servicio, la MELIB se consolida como una de las piezas clave para impulsar un modelo energético más autónomo, eficiente y orientado al ahorro.