Uno de los vehículos participantes en la prueba nocturna que constaba de tramos tanto en zonas de montaña como en núcleos urbanos | image: Antoni Mas Bustos
Conducir de noche siempre representa un desafío añadido, y aún más cuando se trata de mantener la regularidad al volante en plena competición y optimizar al máximo los recursos energéticos del vehículo, en sintonía con el entorno. Esta es precisamente una de las pruebas más estimulantes a las que se enfrentaron los participantes de la sexta edición del Eco Rallye Mallorca – Inca Ciutat durante los tramos nocturnos, ya convertidos en una de las señas de identidad de la competición, que forma parte del calendario del Campeonato de España de Energías Alternativas de la Real Federación Española de Automovilismo.
Pilotos y copilotos afrontaron un exigente tramo en plena oscuridad, donde la concentración era clave para no perder el control de la eficiencia de sus automóviles, con mucha menos visibilidad que la que tuvieron durante la primera etapa del día. Este año, una de las novedades del rallye fue el recorrido por zonas del noroeste de Mallorca, nunca antes exploradas en ediciones anteriores.
Los participantes debieron completar hasta once tramos de regularidad a través de las carreteras de la isla. Los tramos nocturnos, más exigentes, servían para consolidar los resultados de los primeros kilómetros y para definir las clasificaciones finales, que no solo determinaban a los ganadores de las tres categorías –Eléctricos, Híbridos e Híbridos Enchufables–, sino que también influían en la tabla del Campeonato Nacional, inaugurada previamente en el Eco Rallye de la Comunitat Valenciana, en la provincia de Castellón.

El encanto del Eco Rallye Mallorca – Inca Ciutat radica en su diferencia respecto a otras competiciones automovilísticas. Aquí, la velocidad no es la protagonista: lo que se premia es la conducción regular, eficiente y sostenible con el medio ambiente, al volante de vehículos eléctricos e híbridos. Este desafío atrae a los mejores especialistas y equipos del país, que se ponen a prueba circulando a velocidades controladas de hasta 50 km/h, siempre monitorizados.
El ya tradicional desafío bajo las estrellas del Eco Rallye Mallorca – Inca Ciutat volvió a iluminar la noche, elevando el magnetismo de una prueba ya icónica. Fue precisamente en estos tramos donde los grandes favoritos dieron el golpe para conseguir el triunfo final, como fue el caso de Toni Luján y Carles Sasplugas con el Jaecoo 7 PHEV.
El piloto canario y el copiloto catalán se pusieron al frente de la clasificación de regularidad tras conseguir una importante ventaja en el cuarto tramo y ya mantuvieron el primer puesto hasta el final, confirmándolo al ganar los dos últimos tramos de la sección nocturna que cerró una competición que ha demostrado que esta clase de pruebas sostenibles casan muy bien con el espectáculo.
