Por primera vez el Eco Rallye Mallorca - Inca Ciutat contó con una parada en el municipio de Andratx, concretamente en el parking del vistoso ayuntamiento de la localidad, ubicado en el castillo de Son Mas. De esta forma, el Ajuntament d’Andratx y eMallorca Experience colaboran juntos para crear un evento sostenible a la par que bello.

El pasado fin de semana se celebró la quinta edición del Eco Rallye Mallorca - Inca Ciutat, un evento que reafirma su presencia en el panorama deportivo y pone de manifiesto el compromiso con la sostenibilidad en el motor. Con recorridos desafiantes por algunas de las carreteras más emblemáticas de la Isla, el desafío registró un notable incremento en prestigio y participación, consolidándose en el calendario oficial de esta modalidad.

La prueba supuso un desafío tecnológico de alto nivel donde se puso a prueba la eficiencia de los vehículos

Un año más, la prueba automovilística estableció su centro de operaciones en Inca, y más concretamente en el Cuartel General Luque. Allí se montó y habilitó, exclusivamente para el Eco Rallye Mallorca - Inca Ciutat y de forma temporal, la electrolinera más grande de Baleares, una estación con capacidad de carga para 45 vehículos de forma simultánea. Este encuentro ha puesto nuevamente en valor el talento y la innovación en el sector, marcando un paso decisivo hacia la integración de las nuevas energías en el mundo del automovilismo.

La prueba ha sido un desafío tecnológico, en el que se puso a prueba la fiabilidad y eficiencia de vehículos eléctricos e híbridos.

COMPETICIÓN

El Eco Rallye Mallorca - Inca Ciutat se posiciona como una competición automovilística innovadora, donde la destreza al volante se funde con la eficiencia energética.
En este desafío se evalúa meticulosamente tanto las habilidades del conductor como el rendimiento del vehículo, mediante pruebas centradas en la regularidad y el bajo consumo. Así pues, los participantes se han tenido que alinear a estrictos requisitos, donde únicamente pueden participar automóviles con motores 100% eléctricos, híbridos convencionales o híbridos enchufables, manteniendo la configuración original de fábrica y sin modificaciones que puedan generar ventajas competitivas.

La inscripción es muy sencilla, ya que se limita a la documentación habitual exigida para circular por vías públicas. Este formato accesible ha permitido, no solo la participación de pilotos de amplia trayectoria en competiciones automovilísticas, sino también de entusiastas aficionados que buscan vivir una experiencia única en el mundo del motor. La esencia de la prueba reside en demostrar que la habilidad, la precisión y el autocontrol son factores decisivos, mucho más allá de la mera velocidad.

En esta quinta edición, los tramos escogidos se deslizaron de nuevo por paisajes emblemáticos de la Mallorca que, a su vez, exigían a los conductores un conocimiento del comportamiento y rendimiento energético de sus vehículos. Lejos de perseguir tiempos récord o altas velocidades, el objetivo de cualquier eco rallye se centra en optimizar el consumo energético a través de una conducción constante y técnica.

Como novedad replicada de la pasada edición, se mantuvo la celebración de una exitosa y atractiva etapa nocturna, añadiendo un matiz de desafío extra que puso a prueba la capacidad de los participantes para adaptarse a condiciones cambiantes y continuar demostrando su destreza en cada curva.

CATEGORÍAS

El Eco Rallye Mallorca - Inca Ciutat se estructuró en dos vertientes competitivas.
Por un lado, la categoría Copa Inca Ciutat; un espacio para pilotos locales y amateurs que pudieron sumergirse en la conducción sostenible sin entrar en el terreno competitivo, disfrutando así de las carreteras y los paisajes de la Isla desde otro punto de vista gracias a su formato, accesible a los conductores de todos los niveles.

Los equipos participantes deben seguir un ‘roadbook’, documento que contiene las indicaciones para completar el recorrido.

Por otro, la categoría Eco Rallye, valedero para el Campeonato de España de Energías Alternativas y consolidada como una de las competiciones de más relieve dentro de su segmento.
Gracias a la experiencia de las entregas anteriores, Eco Rallye Mallorca - Inca Ciutat regresó al asfalto de Mallorca con un elenco de participantes de lujo entre los que se encontraron algunos de los pilotos de referencia del automovilismo ecológico (ver páginas 15 a 19 del monográfico para conocer los participantes y ganadores de las pruebas).

Para la cita se habilitó la electrolinera más grande de Baleares, con capacidad para cargar 40 vehículos a la vez

En materia de seguridad, el evento se desarrolló conforme a lo establecido en el Código de Circulación, sin requerir medidas adicionales, ya que las velocidades alcanzadas no representaron un riesgo extra. Por ello, no fue necesario interrumpir el tráfico habitual en las vías, ya que los participantes debían cumplir en todo momento con la normativa vial aplicable al resto de vehículos.

INNOVACIÓN

Participar en esta prueba supone un desafío tecnológico de alto nivel, en el que se puso a prueba la fiabilidad y eficiencia de vehículos eléctricos e híbridos.
La competición se apoyó en herramientas avanzadas para optimizar el recorrido, utilizando aplicaciones informáticas especializadas y dispositivos GPS que garantizaron una localización precisa en cualquier condición geográfica. La competición contó con un completo roadbook, el documento que contiene todas las indicaciones y señales necesarias para completar el recorrido. Este completo documento detallaba la ruta y ofrecía instrucciones precisas, señalizaciones y datos clave que permitieron a los equipos seguir el trayecto de forma segura y exacta. También se proporcionaban coordenadas GPS de cada punto de control, ayudando a los participantes a verificar sus posiciones y a corregir cualquier desviación durante el trayecto. La información relativa a las ubicaciones de los puntos de repostaje y de las verificaciones permitió a los equipos gestionar de manera eficiente el consumo energético y planificar sus paradas de forma estratégica.

FILOSOFÍA

En un contexto global marcado por un clima inestable y alterado por la acción humana, el Eco Rallye Mallorca - Inca Ciutat trasciende la competición deportiva para ser una declaración de intenciones. Con un mensaje que impulsa la inversión en el cambio, el evento invita a replantear la movilidad urbana desde una óptica renovada, en la que el coche se transforma de un simple consumidor de combustible a una herramienta para reconfigurar nuestra relación con el entorno natural.

Los vehículos que participan en este tipo de eventos tienen que ser eléctricos, híbridos o híbridos enchufables

Durante la prueba del pasado fin de semana, los vehículos participantes se adentraron en paisajes singulares, cargados de valor cultural y natural, que solo pueden apreciarse mediante una conducción pausada y en sintonía con el ritmo de la naturaleza. Cada trayecto fue una lección de eficiencia y respeto, evidenciando la necesidad de reconciliar el automóvil con su entorno, presentándolo no como una amenaza, sino como un recurso accesible que promueve una integración armónica con el medio ambiente.

El compromiso con esta visión no se limita al ámbito deportivo. Organismos como la Real Federación Española de Automovilismo, junto a diversas instituciones autonómicas y locales, han respaldado la iniciativa, que también cuenta con el apoyo de empresas de renombre como OK Mobility, Hyundai, Globatecnic y Scoobic, y la colaboración de la Fundació Mallorca Turisme, la Conselleria d’Empresa, Ocupació i Energia - Institut Balear de l’Energia, el Consorci Serra de Tramuntana, Esports Illes Balears, Empresas por la Movilidad Sostenible, Dream Events Mallorca, Mi Terra Healthy, VIVA Hotels, Amer Obres i Serveis, Fibwi, Ecoilles A3, Fronius, Maqui Proyect y RACE. Todos ellos han unido esfuerzos para impulsar un cambio que trasciende el deporte.

Eco Rallye Mallorca - Inca Ciutat trasciende la competición deportiva para ser una declaración de intenciones

Por su parte, el Ajuntament d’Inca ha vuelto a ser un pilar clave en esta edición, facilitando infraestructuras y colaborando estrechamente con autoridades y ciudadanos. Inca se consolida así como un referente en eficiencia, organización y compromiso medioambiental, elementos esenciales para posicionar la Isla como un destino sostenible y con visión de futuro.

RECORRIDO

La V edición de Eco Rallye Mallorca - Inca Ciutat ofreció importantes novedades y tramos inéditos que añadieron emoción al desafío. El primer recorrido, el tramo de regularidad, fue desde Alaró hasta Sa Coma, atravesando rutas alternativas hacia Santa María para posteriormente llegar hasta S’Esgleieta.

Un momento significativo se vivió cuando los vehículos llegaron a Calvià y Peguera, localidades que por primera vez acogían este evento con entusiasmo y colaboración total. Allí, los participantes realizaron un reagrupamiento en Playa Palmira, momento en el que disfrutaron de alimentos locales y avituallamientos de kilómetro cero. La salida desde Andratx hacia Estellencs fue otro momento destacado de la jornada. Por su parte, el tramo de Banyalbufar presentó un recorrido nuevo de 16 kilómetros que exigió máxima atención. Uno de los grandes retos llegó en el Coll de Binifionari, donde los pilotos tuvieron que gestionar sus baterías aprovechando los desniveles negativos para recargar al máximo los vehículos eléctricos y moderar el consumo en las exigentes subidas. El último tramo de esta etapa llevó a los participantes por Orient, cerrando el día en el podio del Ajuntament d’Inca, donde se realizó la entrega de premios. La competición nacional incluyó una recarga intermedia antes de iniciar, a medianoche, una exigente segunda etapa de más de 100 kilómetros por la Serra de Tramuntana. A las 03.00h, los vehículos regresaron para recargar sus baterías y descansar hasta el día siguiente, momento en el que se realizaron las pruebas y mediciones finales para determinar cuál de los equipos logró una conducción más eficiente y menor consumo energético (consultar páginas 14 a 16 para conocer más detalles de la prueba).